Artesanos desde 1975

En 1975 don Ángel y doña Victoria abrieron la pastelería artesana Marimer con la calidad del producto como eje principal de su filosofía. Empezaron con pasteles y ya en la década de los 80’s introdujeron el pan. Tras ellos, sus hijas Mar y Merche continuaron el negocio hasta 2020. 

Marimer se ha caracterizado siempre por sus postres y tartas tradicionales y artesanas dando un servicio premium al barrio de Campamento y alrededores durante más de 45 años hasta que la presión por la pandemia del covid, como ocurrió con otros muchos negocios en España, hizo que las dueñas cerraran sus puertas en marzo de 2020. Fue un auténtico drama en el barrio, pues Marimer era referencia. Muchos vecinos pegaron cartas en los cristales llorando tan drástico cierre tras 45 años de servicio.

Rápidamente los nuevos dueños, una pareja joven crecida en el barrio, con determinación y nuevas ideas de negocio, les presentaron un proyecto muy ilusionante que se basaba en una reforma integral del espacio y una muy trabajada decoración vintage que corrió a cargo de la empresa de interiorismo Francisco Segarra sin distraerse de lo más importante: mantener la excelencia del producto.

Rescataron a nuevo personal del paro para la nueva etapa y a parte de los antiguos empleados. Actualmente Marimer está orgullosa de poder dar trabajo a 12 trabajadores, la mayoría de ellos, vecinos del barrio que habían perdido el empleo.

Como homenaje a los fundadores, la nueva dirección, encargó un grafitti al artista Tato Repetto que volcó el alma en ilustrar la pared más importante de Marimer: la de las caras de los fundadores don Ángel y doña Victoria.

En esta nueva etapa Marimer se está convirtiendo en un refugio de calma, en un centro de encuentros de amigos, parejas y familias que buscan la bollería fresca hecha a mano cada día con uno de los probablemente mejores cafés de Madrid traido de todas las partes del mundo. Te esperamos para que sientas la experiencia con las personas que más quieres.

Seguridad Covid

Nunca existe el riesgo cero, pero sí nos hemos preocupado mucho de tener las máximas medidas de seguridad en nuestro establecimiento:

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